Archive | junio 2010

Maravillas del “mundo desarrollado”

Cada vez falta menos para llegar aquí.

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Así se fraguó: la promo de Cuatro para el mundial

Tres Cantos, Madrid. Lunes por la mañana. Hace siete meses, el jefe del departamento de autopromociones de la cadena de televisión Cuatro se reúne con su equipo, formado por los creativos García y Ramírez.

– Jefe: Buenos días, gente. Como sabéis, tenemos que ir poniéndonos las pilas, que el mundial se nos echa encima. A ver, quiero ir oyendo ideas para la promo. ¿García?

– García: Yo había pensado en jugar con el logo de la cadena. Los dos círculos dan muchas posibilidades. Es un logo muy dinámico. No tengo una idea clara, pero jugaría con eso. Por ejemplo, convertir esos círculos en balones de fútbol. Y a partir de ahí, pues que la promo vaya creciendo. Y por supuesto, incluir referencias a África de alguna forma.

– Jefe: Bien. ¿Ramírez?

– Ramírez: Yo creo que aquí la clave está en África. Tenemos que centrarnos ahí, pero sin caer en los tópicos. Ya me entendéis, sin niños negros con moscas y eso. Si el mundial fuera en España, ¿nos molestaría que se diera la imagen del toro? A mí sí. Así que eso, nada de moscas.

– Jefe: Eh….

– Ramírez: ¿Sí?

– Jefe: Eh… no importa. Perdona, sigue.

– Ramírez: Bien. Como iba diciendo, nada de moscas. No seremos nosotros quienes fomentemos eso. Bueno, pues mi idea es, que el chaval, en lugar de tener moscas alrededor, esté limpio.

– Jefe: ¿¡Cómo!? ¿Qué chaval?

– Ramírez: Coño, el de las moscas. Parece que no me escucha, jefe. Lo cogemos, lo limpiamos, le quitamos las moscas, le damos un balón de fútbol y ¡ala, a correr!

– Jefe: (Silencio y ojos como platos)

– Ramírez: Veo que le gusta. Pues espere, que hay más, ¿ha visto usted alguna vez a un negro?

– Jefe: ¡Pero Ramírez, por favor! Su discurso es un poco…

– Ramírez: Sí, lo sé. La idea es atrevida, pero creo que Cuatro es una cadena moderna, abierta… y debemos arriesgar. Yo apuesto por sacar un negro. Tenemos que ser atrevidos.

– Jefe: (Silencio y cara de desconcierto)

– Ramírez: Bueno, ¿dónde estábamos? ¡Ah, sí! Que si ha visto usted alguna vez a un negro. De cerca, me refiero.

– Jefe: (Asiente muy lentamente con la cabeza. Cara de desconcierto)

– Ramírez: Vale. Entonces me va a entender usted. En mi barrio hay uno, y su brazo parece mi pierna. Se lo juro. Es un portento el chaval. Un animal. ¿Me entiende?

– Jefe: (Niega muy lentamente con la cabeza. Cara de desconcierto)

– Ramírez: Pues eso, ¡un animal! ¡El niño sin las moscas podría ser como un animal!

– Jefe: (Silencio mientras busca con la mirada a García, que observa con cara de desconcierto al propio Ramírez)

– Ramírez: Podríamos sacar al chaval ahí, en medio de alguno de los descampados que tienen… ¿cómo se llaman? Bueno, da igual. Pues eso, el chaval en un descampado de esos, a lo Mogli, jugando un partidito de fútbol con un león, por ejemplo. O con un elefante, o un rinoceronte, o un tigre… en fin, cualquiera de los bichos que tienen por allí sueltos ¡Coño! ¡Sábana! Se llaman sábanas.

– Jefe: (Traga saliva antes de parar a Ramírez, pero éste se adelanta)

– Ramírez: ¿Acojonante o no? No me responda todavía, que queda más. Lo típico sería vestir al chaval de las moscas con un taparrabos, ¿verdad? ¡Pues no! Porque Cuatro es una cadena de mente abierta y moderna, así que, el chaval irá con ropa. A lo europeo, ¿entiende? Hombre, no digo que le vayamos a poner un lacoste y unos náuticos, eso cantaría demasiado, pero podríamos ponerle un poco de ropa y unos zapatos así baratillos. Unas chanclas de plástico, de las de piscina. Y como en África no hay piscinas, la gente dirá ¡coño!, ¿porqué tiene el niño unas chanclas de piscina? Y pensarán: Igual se las hemos donado desde España. Atrevimiento, creatividad, innovación, y encima solidaridad. Creo que la idea es completa, jefe. Ahora el balón está en su tejado. Buenos días.

Como una estrella del rock, Ramírez se levanta y abandona la sala con la cabeza alta, orgulloso. El jefe y García se quedan solos, callados, mirándose con caras de incredulidad.

Esa misma semana, el jefe del departamento de autopromociones de la cadena, decide que necesita contratar a alguien más para el equipo y que prescindirá de Ramírez en unos meses. Meses convulsos en Cuatro, que tras la fusión con Telecinco sufre un terremoto interno, con ajuste y renovación de personal incluida.

Ajuste tras el que Ramírez es ascendido al puesto de jefe del departamento de autopromociones. Entre otros motivos, por ser una persona que sabe trabajar en equipo y escuchar propuestas. Incluso propuestas de personas de otros departamentos de la cadena, como ésta del periodista Manolo Lama:

Yo conocí a Saramago

Es la persona más querida a la que no he conocido.

Miento. En realidad sí que le conocí. Conoces a quien lees con atención, a quien escuchas con cariño cuando sale en radio o en televisión. Conoces a ese personaje público al que decides darle tu cariño por algún motivo. Conoces a quien quieres conocer. Y yo conocí a Saramago.

Ya hablé una vez aquí de él. Yse me olvidó contar lo más importante. En esa visita que hizo a Sevilla en el 2003, para dar unas conferencias, aproveché para pedirle que me firmara unos libros. Un amigo y yo nos enteramos de que a la mañana siguiente de la conferencia, estaría no sé dónde, en un acto cerrado. Fuimos en su busca y lo encontramos. Sabíamos que estaba tras una puerta situada al final de un pasillo estrecho en el que no había nadie más que nosotros.

Después de un rato de espera, por fin salió; lo hizo “escoltado” por dos señores que, cuando le pedimos que nos firmara el libro, respondieron por él: “José no puede pararse. Va a una entrevista a Canal Sur y llega tardísimo”. Él nos miró al pasar a nuestro lado y nos hizo un gesto como pidiéndonos disculpas por no poderse detener. Mi amigo y yo nos quedamos observando cómo se alejaba por el pasillo estrecho, cuando unos metros después, Saramago se detuvo, se dió media vuelta y vino hacia nosotros. Nos dijo en su idioma portuñol: “Si no, después me voy a sentir mal. Es puro egoísmo”. Nos firmó los libros y volvió de nuevo bajo la custodia de aquellos dos señores que miraban desesperados el reloj.

¿Estaremos extrañamente conectados por la bondad del mundo?

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Y de propina: (Lo voy ampliando)

Una de sus últimas entrevistas, en TVE

Por esto es tan grande

A sus ochenta y siete, tenía un blog. Esta es su última entrada

Los miserables lo siguen siendo sea cual se la circunstancia

Uno de los muchos periódicos que hoy dedican su portada a José Saramago

Al Vaticano no le gusta Saramago

Nuevas imágenes: el ataque de Israel visto desde la flotilla

Visto en Periodismo Humano:

Israeli Attack on the Mavi Marmara, May 31st 2010 // 15 min. from Cultures of Resistance on Vimeo.

Resumen de 15 minutos del material que logró grabar y conservar tras su detención una cineasta brasileña

Usted tiene la culpa

Nacho Escolar, en su blog

Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, dice el gobierno alemán y responde a coro el de Reino Unido. “Hemos”, sí. Nosotros. Usted y yo; no me ponga ahora esa cara. Tal vez falle su memoria y no se acuerde de aquella vida mejor y derrochadora. O tal vez sea de esos infelices a los que la memoria les funciona muy bien, y aún recuerda cómo empezó todo. No fueron las pensiones ni el coste del despido ni los sueldos de los funcionarios. Sucedió hace ya dos años, cuando el sector financiero infló un inmenso globo de mierda que estalló, y nos llenó de mierda a todos. ¡Cuánta basura ha llovido desde entonces! Primero socializamos las pérdidas, y endeudamos a los estados. Reflotamos los bancos, les devolvimos las llaves a los mismos dueños que los habían estrellado y, con una palmadita en la espalda, les pedimos que para la próxima tuviesen más cuidado. Alguien habló de refundar el capitalismo, algún ingenuo. Pero condenamos a Madoff, que el que la hace la paga (ja, ja). Y así nos arrastramos hasta mayo de 2010, cuando el mismo sector financiero que había provocado la crisis se puso a especular contra la misma deuda pública con la que se les había rescatado.

Era una competición desigual: el mercado financiero global contra un montón de divididos estados. Desde ayer, es obvio quién ha ganado. El primer país de la UE, Alemania, anunció que se apretaba el cinturón. Es una mala noticia. Significa que en Europa tonto el último, y que su deuda saldrá más barata, ergo la nuestra más cara. Que el final de la crisis tardará más en llegar, porque el consumo se frenará. Que habrá más recortes sociales. Que la soberanía popular cotiza en bolsa, y que su precio cae en picado. Pero lo peor es otra cosa. Hemos asumido que la culpa fue nuestra; y que por eso merecemos la penitencia.