Archive | 03/05/2010

Así se convierte una empresa en «verde»

Una multinacional decide que quiere transmitir una imagen de conciencia medioambiental fuerte. Por ello, da la orden a las empresas que forman el holding de esta compañía, de que reduzcan sus respectivos niveles de contaminación en un 50%. El responsable (que no dueño) de una de estas empresas, una de tamaño medio-grande, me cuenta la historia de cómo lo consiguió. Tras dejarse los sesos durante unas semanas y estudiar todas las posibilidades, llegó a la conclusión de que las medidas que habría que tomar para lograr esta reducción, llevarían a la empresa a una situción económica muy delicada, y ni aun así, se llegaría a ese 50%.

«Mira, esto es imposible. Sin que la empresa vaya a la quiebra, no es factible», le comentó a los responsables de la multinacional. Estos le dieron la sencilla solución de la ecuación: 70.000 euros a la compañía eléctrica que te suministra. Setenta mil euros que sirven para, a partir de ese momento, recibir la facturación de siempre como verde. Sin mover un sólo dedo: 70.000 euros y ya eres verde.

Los países contaminantes compran a los países pobres una parte de su cuota de contaminación. Eso que no vas a contaminar tú, déjamelo a mí, que yo lo contamino. Luego, las grandes compañías energéticas de estos países contaminantes, le venden esa cuota simbólica de energía a las empresas que quieren cuidar su imagen social. La energía de siempre, la misma, pero con una «pegatina de color verde», a precio de oro.