Archive | abril 2010

Chopped de pavo

Blog – ¿Qué pasa, Neng?
Gerardo – ¿…?
B – Soy yo, tu blog
G – ¡Ah! Eres tú. No termino de acostumbrarme a que mi blog me hable. Y menos a que me diga qué pasa, neng.
B – Está guapo, ¿eh?
G – ¿De dónde has sacado eso de qué pasa Neng? Es muy antiguo…
B – Lo vi el otro día. Enlazaste aquí alguna gilipollez de las tuyas a youtube y ya que estaba, me quedé viendo algunos videos. ¡Qué mala suerte, chato!
G – En fin… ¿Qué querías?
B – Nada, saludarte.
G – Muy bien. Ya lo has hecho. Hasta luego.
B – ¿Qué estabas haciendo?
G – Nada.
B – Algo estarías haciendo.
G – Nada.
B – Pero, es imposible no hacer nada. Es decir, en caso de que no estuvieras haciendo nada ya estarías haciendo algo, estarías haciendo nada ¿Me entiendes? No se puede decir que no se esté haciendo…
G – ¡Para ya! Estaba leyendo correos.
B – Y, ¿qué ponen?
G – Nada que te interese. Nada que ver contigo. Bueno sí, espera. Hay uno que habla de tí.
B – ¿Qué dice?
G – ¿Te acuerdas de aquello que publiqué de Campofrío? Lo del anuncio de los cascos azules que cantan La Macarena…
B – Si, una basura.
G – Si. Bueno, pues nunca te lo conté, pero resulta que tuviste muchas visitas con aquello.
B – ¿Cuánto es muchas visitas?
G – Veinte mil en un día
B – ¡Veinte mil! ¿Ves? ¡Te lo dije! ¡Hay que meter carne! ¡Fotos guarras, tías en pelotas y a petarme de visitas!
G – No metí fotos guarras. Era un texto especulando sobre cómo fue la reunión de los publicistas que hicieron la campaña de Campofrío. Lo que pasa es que alguien lo envió a Menéame, gustó, y fue a portada. Y una portada de Menéame son un buen puñado de visitas.
B – Si, si, lo que tú digas. Carne, Meneos… lo que vende es lo que vende. Pon fotos guarras, por dios.
G – ¿Cuántas veces tenemos que discutir esto? Bueno, a lo que iba… meses después, me ha mandado un correo la community manager de Campofrío España.
B – ¡Hostias! Eso suena potente. Community Manager. Me gusta ¿A qué se dedica una Community Manager?
G – Ni idea.
B – ¿Y qué quiere?
G – Pues me dice que se ha enterado de mi interés por los anuncios de chopped, y que Campofrío va a sacar una campaña nueva. Que si quiero, que me hace llegar el anuncio para que hable de él.
B – ¿Quieren comprarte? ¿Quieren que me trates como una puta escribiendo por encargo sobre chopped?
G – No, no lo creo. Era sólo una sugerencia.
B – Eres patético.
G – ¿Perdona?
B – A los buenos blogs intentan comprarlos. Mira cómo nos va por tu culpa. Si desde el principio me hubieras hecho caso con lo de las fotos guarras, no estaríamos en esta situación.
G – ¿Qué situación?
B – ¿Que qué situación? Joder, el artículo más leído que he tenido en año y pico es uno que hablaba de chopped de pavo. No sé a tí, pero para ser yo un blog de, y te cito literalmente, medios de comunicación, política, arte, historia, a mí esto me parece un poquito raro.
G – Si, la verdad es que es raro. En fin, gracias por tu reflexión. Pensaré en ello.
B – No hay de qué. Antes de despedirnos, una cosa: creo que esto puede tratarse de un problema de Neísmo.
G – ¿Neísmo?
B – Si, un huevo colgando y el otro lo mismo.
G – Adios.

El problema de Garzón

Una figura excepcional entra en la historia. El nombre de Francisco Franco será ya un jalón del acontecer español y un hito al que será imposible dejar de referirse para entender la clave de nuestra vida política contemporánea. Con respeto y gratitud, quiero recordar la figura de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernación del Estado

El Rey Juan Carlos, en su toma de posesión como Jefe del Estado

Todos hemos visto alguna vez estas imágenes. Todos sabemos que el Rey está en su silla porque Franco lo nombró como su sucesor, pero es bueno recordarlo de vez en cuando. A propósito: el año que viene, el Rey superará a Franco en tiempo “asumiendo la pesada responsabilidad de conducir la gobernación de España”

El ataque de Islandia

Hay que estar ciego, muy ciego para no darse cuenta de lo que está pasando con Islandia. Hace dos años, la crisis atacó ferozmente a este pequeño país. Los islandeses acusaron entonces a Europa de mirar para otro lado. Hoy nos están devolviendo el golpe. Han llenado los cielos europeos, nuestros azules cielos, de ceniza negra. Quieren venganza. Pretenden que la maldita crisis se eternice, atacando a nuestras compañías aéreas y al turismo.

Han puesto en marcha una táctica ofensiva que pocos en Europa esperábamos: han metido por medio a la naturaleza. Repugnante. Las guerras, las nobles guerras, han sido siempre libradas por hombres, hombres armados que se atacaban entre ellos. Pero nunca, nunca había recurrido país alguno a una bajeza como ésta. Usar a la naturaleza es ética y moralmente inaceptable. La naturaleza no está para estas cosas. Islandia sabe que un volcán no deja de ser un gigantesco cigarro con el que nos llenan nuestra limpia habitación de humo. Un volcán no es más que un símbolo fálico con el que los islandeses, los malditos islandeses, nos humillan arrojando sobre nosotros su más íntima semilla. Y Europa no está, que yo sepa, precisamente a favor del tabaco o del sexo.

No podemos permitir esta provocación. Mucho menos viniendo de un pequeño país, perdido en mitad del Atlántico. Un país situado entre Norteamérica y Europa, un Irak a la vista de todos, que no ha dudado ni un instante en atacar al viejo continente en un arrebato de ira basada en la venganza. No es casual que Norteamérica haya quedado indemne a este brutal ataque. No lo es. Con los Estados Unidos de América no se han atrevido. Y si Europa aspira a convertirse en una superpotencia mundial, si Europa pretende hacerse respetar, no puede permitir afrentas como ésta.

Los islandeses saben lo que hacen. Y lo que hacen es atacar a una superpotencia descabezada. Una superpotencia con líderes que callan ante este vergonzoso ataque. Atacan a una Europa sin un líder claro, como puede ser Obama o anteriormente George W.  Bush en EEUU, un líder que se haga respetar. Europa debería responder sin complejos a este brutal ataque. Hablo de una contundente respuesta militar. Y esta respuesta debería ser dirigida por un líder sólido, un líder respetado, un experto, un líder que no vacile, que no permita que Islandia use a la naturaleza para atacarnos, escondida tras un volcán de nombre ridículo e impronunciable. Europa necesita un capitán, como EEUU necesitó a Roosevelt o el Reino Unido a Churchill hace 70 años. Si no hacemos nada, sólo dios sabe qué será de una Europa dominada por los sucios islandeses.

EDITO: Con este texto queda estrenada una nueva sección en el blog que se llama Igual Algún Día Pasa

Vocación

¡Ladrones! ¡Son unos ladrones! La voz de Pablito atronó desgarrada. El grito venía del cuarto de baño que había al final del pasillo. María, sobrecogida, salió de la cocina y recorrió la casa con el corazón en un puño y con el cuchillo con el que estaba cortando el pan en el otro. La puerta del baño estaba entreabierta.

Allí, subido en una silla frente al espejo del lavabo, Pablito hacía el signo de la victoria con los dedos, sonreía enseñando sus dientes de leche y se despedía del público agitando una mano.

– Mami, ¿está ya la comida?

María lo ayudó a bajar del escenario, y con manos temblorosas, le quitó la corbata mal anudada de su padre que le llegaba hasta las rodillas.

– Ya falta poco, hijo.

Este es un relato con el que participé hace un mes en el concurso que la Escuela de Escritores organiza cada semana en la Cadena Ser. El relato no se clasificó.

Escuela contra Galaxia

De tarde en tarde, del fútbol surgen momentos épicos. Se tienen que jugar mil partidos para que aparezca una mano de dios, un cabezazo de Zidane o un gol de Pelé que nunca fue gol aunque los publicistas de Volkswagen se empeñen. Todos esos instantes que pasan a la historia, como las grandes batallas, las grandes guerras, suelen nacer cuando el fútbol va un poco más allá. Es el terreno ideal para que florezcan. Y esta noche el fútbol irá un poco más allá.

No soy madridista ni barcelonista. Por suerte, porque fuera de fanatismos, lo de hoy es un partido lleno de connotaciones. Llenito hasta arriba. Es una gran historia repleta de pequeñas historias para disfrutar. La historia del mejor jugador del mundo contra el más mediático. Uno, un tipo de apariencia sencilla, condenado a intentar superar al mito Maradona, se empeña en regalar una hazaña por semana. El otro, un buen futbolista, que es también un icono de una forma de vida. Una vida que huele a portada de revista de corazón y coche caro. Es la historia de dos maneras de dirigir, la historia de dos entrenadores. Uno, que empezó siendo recogepelotas y que ha llegado a la dirección de su equipo de toda la vida. El otro, un profesional más de los muchos que en pocos años llegan y se van del Real Madrid.

Es la historia de dos equipos que saldrán al campo con los mejores números de la historia. Es, sobre todo, la historia de dos maneras de pensar, de dos formas de hacer las cosas que van más allá del fútbol. Es la historia de los canteranos contra los galácticos. A un lado del cuadrilátero, el equipo de la mayoría del país, de un país en crisis cuyo equipo, también en crisis, fue construído a base de créditos bancarios millonarios. Al otro lado, el Barcelona. Un equipo reconocido como el mejor del mundo y uno de los mejores de todos los tiempos, hecho a base de cantera. A base de paciencia. Un equipo surgido de la Masia, un colegio de futbolistas que este año llevó a 3 de los 5 mejores jugadores del mundo a los premios de la FIFA. Jugadores que, por qué no, pueden hacer que esta noche surja uno de esos momentos épicos. Para bien o para mal, pero épico.

Nuestra señora del Blog

– Blog: ¿Qué carajo pasa contigo?

– Gerardo: ¿…?

– B: Soy tu blog, imbécil.

– G: Ah, eres tú…

– B: Sí, soy yo ¿Qué te pasa? ¿Desde cuando no escribes nada? Déjate ya de semana santa. Deja de ver procesiones y mierdas y ponte a escribir, joder.

– G: No estoy viendo procesiones, no me gustan.

– B: Anda, el sevillanito nos ha salido ateo. Pues si yo no fuera un blog me gustarían las procesiones.

– G: Ah, ¿si?

– B: Pues sí, tiene que estar muy bien. Sobre todo cuando encuentran al negro. Eso tiene que ser la hostia, ¿verdad?

– G: ¿Cuando encuentran a qué negro?

– B: Sí, ya sabes, al negro…

– G: Creo que estás un poco confundido.

– B: Ya, sí, confundido… Bueno, ¿entonces me vas a contar por qué no escribes?

– G: Pues no sé, porque esto de escribir va un poco por rachas.

– B: ¿Tú comes por rachas? ¿Respiras por rachas?

– G: Pues no, pero es que yo soy una persona. Y tú sólo eres un blog.

– B: ¿Sólo un blog? Me voy a cagar en tu…

– G: ¡Eh! tranquilo.

– B: Me estás matando, me estás haciendo lo mismo que los romanos le hicieron al de los pelos. A él lo crucificaron y tú a mí me quieres matar por falta de visitas ¿Es que no miras las estadísticas? Me voy a morir en la puta mediocridad. Por dios, si no tienes nada que escribir, por lo menos pon fotos de tías enseñando las tetas, o cúrrate un montaje de Ricky Martin con el perro de la nocilla, yo qué sé ¡Haz algo! ¡Reacciona, joder!

– G: Ya te dije una vez que no quería un blog para esas mierdas.

– B: Perdón, que el señorito va de intelectual y no quiere poner fotos guarras, pero aquí el que se muere soy yo, ¿entiendes?

– G: Pero qué obsesión ¿Qué más te da el número de lectores? Relájate. Descansa unos días ¿Los blogs no tenéis vacaciones de semana santa o qué?

– B: Sí, claro, tenemos semana santa. Y sacamos en procesión a la elefanta de Menéame y a tu puta madre.

– G: No te pases, eh?

– B: Me paso lo que me da la gana. Oye, hablando de Ricky Martin… qué fuerte, ¿no?

– G: ¿Qué fuerte qué?

– B: Ahora me vas a venir con que no sabes nada… al señorito no le interesan esas cosas tan vulgares. Él es mucho mejor que todo eso…

– G: No es eso, es que no sé de qué me hablas.

– B: Claro, la noticia te pilló viendo los documentales de La 2, ¿verdad?

– G: Mira, paso de ti. Déjame tranquilo.

– B: Oye, ¿dónde crees que estará el rey en semana santa?

– G: Eres un coñazo.

– B: A ver, en Navidad, esquiando en Baqueira, en verano con el yate en Mallorca, durante el resto del año detrás de Fernando Alonso… bueno, detrás, pero no como Ricky, sino siguiéndole en las carreras y eso, pero en semana santa… ¿dónde coño se meterá?

– G: Por favor, déjame en paz ya.

– B: Yo creo que estará haciendo lo de siempre. Se habrá ido de pu… de puente. Dicen que le encanta irse de… ya sabes, de puente.

– G: No sé. No tengo ni idea. Te voy a ir dejando, que tengo cosas que hacer.

– B: Vale, pero dos cosas. Una. Escribe más a menudo. Y dos. Si encontráis al negro, hazle una foto, ¿vale?

– G: Adiós.