Archive | noviembre 2009

ABC se sigue cubriendo de gloria

Visto en el blog de mi amigo Paco.  La verdad, da miedo que un diario de tirada nacional como ABC, además de no pedir perdón, haga esto

Actualización: Mejor tarde que nunca. El director de ABC se disculpa

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La búsqueda

El reloj del Ayuntamiento anunciaba las cinco de la tarde. Es la época en que las hojas de los árboles decoran la céntrica plaza. Parece que alguien las hubiera colocado estratégicamente en el suelo. Esos colores ocres hacen pareja perfecta con el medio centenar de quioscos de color gris que habitan la plaza durante el tiempo que dura la feria del libro.

El año anterior me quedé con ganas de ir, así que este año decidí que iba a dedicar una tarde a pasear ojeando viejos libros. Tras devolver a su sitio un ejemplar perfectamente conservado de Versos de Guadarrama, de Leopoldo Panero, decidí que era hora de ir a tomar un café. Llevaba ya recorriendo los quioscos de la feria algo más de una hora. Antes de irme, mientras hacía como que buscaba algún ejemplar, observé durante un par de segundos al dueño del stand.

Era un señor con barba y gafas de pasta negras de alrededor de cincuenta años. Vestía gabardina, bufanda, sombrero y pantalones de pana. Al tipo le quedaba bien el papel de librero ambulante. Con la mano izquierda se acercaba a la boca una pipa. Olía a tabaco seco en varios metros a la redonda. Con la derecha colocaba minuciosamente en su sitio unos libros para que estuvieran bien a la vista de los visitantes.

Del inconveniente de haber nacido. El título me llamó la atención y decidí retrasar el café un par de minutos. Un libro escrito en el 73 por un filósofo rumano, un tal Emile Ciorán. Pesimismo puro y duro. La contraportada estaba vacía, pero la sinopsis podía haber sido perfectamente algo así como: “un libro para entrar en depresión de forma culta”. Cuando iba a cerrarlo para evitar suicidarme allí mismo, encontré algo apuntado en el margen de una página. Estaba escrito a boli, quizá a pluma. Sólo Solos Somos Libres. El breve mensaje lo firmaba una tal María J.

En ese momento lo vi claro. Tenía que hacerlo. La aventura iba a ser dura. Iba a sufrir muchos reveses. Iba a arriesgarme a la más que probable posibilidad de fracasar, pero me apetecía intentarlo. Me sentía como el protagonista de aquel libro de Saramago, un hombre triste y aburrido que trabajaba en el registro civil y que un día decidió darle emoción a su vida saliendo a la búsqueda de una mujer de la que sólo tenía un parte de bautismo de hacía 50 años.

Tenía que encontrar a la chica o mujer que había escrito, quién sabe hace cuantos años, esa frase, Sólo Solos Somos Libres, y preguntarle el por qué de una afirmación tan pesimista. ¿María se habría contagiado tras leer aquel deprimente libro de Ciorán? ¿Sería así de siempre y por eso eligió una lectura como aquella? Empecé a sentir un agradable cosquilleo en mi estómago. Es el mismo que se tiene siempre que se toma la decisión de adentrarse en algo que provoca especial ilusión.

El paso primero tenía que ser, obligatoriamente, averiguar de dónde venía el libro. Según el cartel, la librería del tipo de la pipa era de Granada. Librería López (Granada). Había bastantes libros antiguos bien conservados, que el librero habría comprado probablemente a quienes quisieran deshacerse de ellos, para venderlos luego por un precio mayor en este tipo de ferias. María J, de Granada. Me gustaba cómo sonaba. Si era joven, tenía que ser guapa, seguro. María J, de Granada. La ciudad de la Alhambra. María J, triste, leyendo a Ciorán, sentada en el Albaicín, observando la Alhambra a lo lejos, componiendo tristes versos. De puta madre. Si era mayor, tampoco estaría mal. Sería interesante el debate con ella: María J, con la experiencia que le han dado los años, ¿de verdad piensa que Sólo Solos Somos Libres?

Dejé de divagar y me puse manos a la obra. Aproveché que no había nadie en el stand, sólo el librero y yo.

– ¡Perdone! – me dirigí al maniquí con pipa, gabardina y gafas de pasta

– Sí, dime

– Verá, es una pregunta un poco extraña, pero, ¿sabría decirme usted desde cuándo tiene este libro a la venta?

– Pues claro que sí, hombre. Unos dos años, más o menos. El tiempo que hace que tengo la librería. Me la traspasó mi cuñado de Granada. Y a ese libro, lo que le pasa es que, aunque está nuevo… vamos, ya lo está viendo usted…  lo que le pasa al libro es que lo tengo que vender por cuatro euros porque mi hija nos ha salido poeta y va pintando letritas del Alex Ubago ese de los cojones por donde pilla. Por ahí lo vi el otro día, todo pintarraqueado en alguna página. Pero vamos, que ha pintado ese y ha pintado ese de ahí, aquel de ahí… está obsesionada la niña, tiene las camisetas, los discos, todo. Regalados tengo que vender los libros pintados. Y yo es que lo que no voy a hacer es robarle al cliente. Si el libro no está nuevo no lo voy a vender como nuevo. Y si está pintado, por muy nuevo que sea ya no es nuevo. Usted me entiende, ¿no? Por eso siempre se lo digo a mi hija; coño, María José, ¡no me pintes más los libritos! Si te gusta el maricón ese del Ubago, con todos los respetos lo digo, vamos, que yo tengo… bueno, yo no, pero vamos, que conozco gente que conoce a maricones o mariquitas o como ellos se quieran llamar, y que no pasa nada… bueno, como le iba diciendo…

Intereconomía homenajea a Muchachada Nui

“En aquellos países donde se difunde la fe católica, la enfermedad del SIDA se expande menos que en las regiones donde se reparte el profiláctico”

“Hay que tener cuidado y no rasgar el producto con las manos; en fin, la manicura en África no destaca”

“Y si a esto sumamos que los ciudadanos del Tercer Mundo no saben leer, el uso del preservativo puede ser un peligro”

“Prácticamente toda la población del continente se encuentra en zonas donde el clima es eminentemente caluroso, lo que hace dificil la conservación de los preservativos”

“Aun si entendieran lo que leen, es dudoso que los africanos lleguen a aplicar directrices como la de tener cuidado al desplegar la funda. Muchos habitantes de zonas rurales del continente negro tienen unas manos que pueden ser no aptas para la manipulación del preservativo”.

Si no muriera gente de SIDA, tendría gracia, ¿verdad?

Vía Periodismo y Derechos Humanos

¿Tenía realmente Fermat una demostración para su último teorema?

Es la pregunta que se hace Acebron, el autor de Tall&Cute, y que intenta responder en este interesante artículo:

Una de curiosidades matemáticas más comentadas es el denominado último teorema de Fermat, un problema matemático con una historia poco usual y seguro conocida por muchos lectores.

El gran genio francés acostumbraba a escribir anotaciones en el borde de los libros que leía aunque es especialmente famosa su anotación realizada en 1637 en un ejemplar de La Aritmética de Diofanto , que asegura… Seguir leyendo

Probablemente, los deberes mejor hechos de la historia

ibzbg

“A ver, niños, tenéis que meteros en el papel de un inmigrante chino que en 1870 viene a EEUU. Deberéis escribir una carta a vuestra familia en la que contéis vuestra experiencia ¿Alguna duda?”

Me imagino la cara del profesor al recoger el trabajo ¿Intentaría traducirlo u optó por darle un diez directamente al alumno metido en el papel?

Y de propina: Algunos usuarios de Digg con conocimientos de chino se han molestado en traducir el texto y por lo visto, para colmo, tiene significado. Viene a decir algo así como:

“Mi vida aquí es bastante penosa, las condiciones de trabajo son horribles y los beneficios inexistentes. Cada día, unas diez personas caen gravemente heridas, pero no os preocupéis, yo soy muy cuidadoso. Hemos abierto una pequeña tienda, y el negocio no va muy bien. Aunque mi inglés no es muy bueno, puedo entender alguna de las cosas que esta gente blanca nos dice. Espero continuar sano. Me cuidaré ¿Están bien los chicos? Te echo mucho de menos. Espero que nos volvamos a ver pronto”